Trovador
Buenas tardes poeta! Le saludo y le cuento que desde aquella noche de Marzo que lo vi no paro de recordar su poesía, su lírica me acompaño toda la noche, yo me encontraba en el más bajo falco de mi soledad. Desde entonces escribo y escribo, y no encuentro respuesta, solo la prosa de esa noche me pudo contestar; lamento informarle trovador que por sus ideas ahora estoy en plena angustia viendo por la ventana la más mínima expresión de sus maravillas que resulta ser su poesía. Pido que aparezca en esta desesperación, que cante un poco para mi. Ya no lo veo, y tampoco recuerdo haberlo visto, no lo encuentro y empiezan a traicionarme por convicción y gusto; francamente trovador siento el desencanto y aún no sé si haberlo visto esa noche de Marzo fue un error o un encanto, no se si fue correcto y esa será mi eterna duda, pero creo que ya no debo saber más sobre usted, pues me parece que es mejor apartarme del camino y dejo todo como esta, bloquie mi pensamiento y era esa la idea, pero resulta que cuando empiezo a sanar, otra de esas tantas noches de Marzo aparece usted de nuevo con su trova que replica en mis oidos, su prosa que me atormenta y la mejor de sus poesías me acompaña, la citara se copia de usted y se mete en mi almohada...
Aún así trataré de pasar la página y sin preguntar me enteraré de usted, de esas cosas que nunca quizo contarme y no podré ver; disfrutará de su felicidad y luego desaparecerá una y otra vez sin permiso, ni preaviso...
"Mientras me quedaré con las ganas de oir su canto trovador"...
KtY0
Cartas Sin P.D
Desde la Cuna 1988