El Movimiento Sindical ante las Nuevas Formas de Organización del Trabajo
Los aportes de la fuerza de trabajo se contituyen de diversas maneras que exige una condición organizacional que nutra y construya una perspectiva no solo individual sino colectiva; siendo este un objetivo primordial para lograr el éxito sindical. Sin embargo esto deberá conllevar a un diseño de estructura, fuerza y papel central que incluye a las empresas y sus patronos.
Los movimientos sindicales juegan un papel importante en la movilización y producción reconocida por los distintos sectores en los que conviven, el fin debiera ser el ganar-ganar, pero para ello se requiere de los fundamentos e importantes roles involucrados en los consensos y acuerdos, donde todos aporten al sistema productivo y el liderazgo vaya desde el común (La Calle) hasta la evolución y la presencia tecnológica, sin quedarse o acostumbrarse a la confrontación y no solución.
El movimiento sindical deriva de los procesos de interlocución entre empresas y trabajadores, que constituyen la plataforma para las relaciones de trabajo, este forma parte de la sociedad y su fortalecimiento se debe justamente a la cuidadanía, la interacción que puede permitirle a dicho movimiento asumir posiciones y roles que trasciendan y asuma la solución a los problemas , empezando por admitir la exclusión existente, la cual se viene convirtiendo en la propia destrucción y enriquecer la convivencia, siendo esta un éxito social y una respuesta a los excluidos.
La falta de convivencia verdaderamente social es un fenómeno de declinación debido a la decadencia y perdida de vitalidad, disolución de equilibrios e intercambios. Vale destacar que la debilidad en la que se encuentran los movimientos sindicales, su ya poca credibilidad causa una preocupación y es la escasa afiliación a ellos que viene dada por los cambios propios de una sociedad, los contratos atípicos que no cumplen con las características mínimas legales para su aprobación, junto con un modelo sustitutivo de organización como la flexibilización laboral, el incremento de los excluidos y el surgimiento de nuevos movimientos y modos de protesta que se alejan a la connotación histórica de los sindicatos; a esto se agrega la presencia femenina dentro de las organizaciones y su potencial para liderizar los sectores, no obstante la organización obrera resulta ser ,más moderna y democrática con tendencias más complejas, pero que identifican la búsqueda de una llamada tercera dimensión, definida como el ámbito político e ideológico para nuevas plataformas y propuestas, pero aún así esta visión no se adapta a la crisis de los sistemas económicos, sociales y políticos, pues ese ámbito a desnaturalizado lo tradicional, elevándolo a lo anormal, tal contexto obliga a los movimientos sindicales a comprometerse firme y efectivamente.
Ante dicho escenario se presentan nuevas transformaciones de organización, el paso a los sectores de feminización para el fortalecimiento, equilibrio y una tendencia que contrareste la no afiliación, dando pues repuesta a las nuevas formas de organización en el sector laboral que se tornan cada vez más evidentes, por tal motivo se ha convertido en una necesidad implantar conciencia social para que todos los involucrados asuman su responsabilidad y abran el camino para resguardar a los trabajadores y junto a ellos a la cuidadanía, quien resulta vital para los logros de una sociedad en general.
Los movimientos sindicales juegan un papel importante en la movilización y producción reconocida por los distintos sectores en los que conviven, el fin debiera ser el ganar-ganar, pero para ello se requiere de los fundamentos e importantes roles involucrados en los consensos y acuerdos, donde todos aporten al sistema productivo y el liderazgo vaya desde el común (La Calle) hasta la evolución y la presencia tecnológica, sin quedarse o acostumbrarse a la confrontación y no solución.
El movimiento sindical deriva de los procesos de interlocución entre empresas y trabajadores, que constituyen la plataforma para las relaciones de trabajo, este forma parte de la sociedad y su fortalecimiento se debe justamente a la cuidadanía, la interacción que puede permitirle a dicho movimiento asumir posiciones y roles que trasciendan y asuma la solución a los problemas , empezando por admitir la exclusión existente, la cual se viene convirtiendo en la propia destrucción y enriquecer la convivencia, siendo esta un éxito social y una respuesta a los excluidos.
La falta de convivencia verdaderamente social es un fenómeno de declinación debido a la decadencia y perdida de vitalidad, disolución de equilibrios e intercambios. Vale destacar que la debilidad en la que se encuentran los movimientos sindicales, su ya poca credibilidad causa una preocupación y es la escasa afiliación a ellos que viene dada por los cambios propios de una sociedad, los contratos atípicos que no cumplen con las características mínimas legales para su aprobación, junto con un modelo sustitutivo de organización como la flexibilización laboral, el incremento de los excluidos y el surgimiento de nuevos movimientos y modos de protesta que se alejan a la connotación histórica de los sindicatos; a esto se agrega la presencia femenina dentro de las organizaciones y su potencial para liderizar los sectores, no obstante la organización obrera resulta ser ,más moderna y democrática con tendencias más complejas, pero que identifican la búsqueda de una llamada tercera dimensión, definida como el ámbito político e ideológico para nuevas plataformas y propuestas, pero aún así esta visión no se adapta a la crisis de los sistemas económicos, sociales y políticos, pues ese ámbito a desnaturalizado lo tradicional, elevándolo a lo anormal, tal contexto obliga a los movimientos sindicales a comprometerse firme y efectivamente.
Ante dicho escenario se presentan nuevas transformaciones de organización, el paso a los sectores de feminización para el fortalecimiento, equilibrio y una tendencia que contrareste la no afiliación, dando pues repuesta a las nuevas formas de organización en el sector laboral que se tornan cada vez más evidentes, por tal motivo se ha convertido en una necesidad implantar conciencia social para que todos los involucrados asuman su responsabilidad y abran el camino para resguardar a los trabajadores y junto a ellos a la cuidadanía, quien resulta vital para los logros de una sociedad en general.
Fuente Consultada
Lucena, Héctor. [En Red]
www.nuso.org
Lucena, Héctor. [En Red]
www.nuso.org
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