La sobreexplotación del trabajo femenino se vuelve inherente a las sociedades capitalistas que se consolidan por el predominio del hombre sobre la mujer y se manifista por medio de fuertes desventajas, entendiéndose estas circunstancias como actividades productivas, pero con base a un extensivo e intensivo de la fuerza de trabajo, discriminación y exclusión femenina.
Surge como un deterioro del factor trabajo que se asocia a la caída del salario real, lo cual contraresta al poder adquisitivo de los salarios reales; buscando entonces ingresos forzados que hacen que el trabajo pierda su dinamismo, de paso al deterioro de los puestos de trabajo y se haga presente el sector femenino en la economía informal, transformándose en un fenómeno cuya estructura resulta de un conjunto de desequilibrios en el mercado laboral, una desvalorización de la fuerza laboral que deteriora dramáticamente las condiciones de trabajo y agudiza las contradicciones entre sexos, siendo ejemplo claro de una profunda división sexual del trabajo.
Componentes Determinantes:
1.- Los procesos flexibilizadores, bien sea en forma interna o externa para la introducción de modelos productivos o la presencia de irregularidades en las relaciones y condiciones de trabajo.
2.- La inestabilidad laboral, disminución de la contratación colectiva y los bajos salarios, conjuntamente con la descalificación de la mujer en el trabajo.
Sin embargo se hace necesario aportar a esta crítica los enlaces que permiten el mejoramiento del campo laboral tales como: la Ley Orgánica del Trabajo (LOT) y la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT),entre muchas otras cuyo sistema jurídico se transforma en un sistema integral de normas que apuntan a un bienestar para todos y la libertad de desarrollar actividades que sean gratificantes para la sociedad y así mejorar la calidad de vida, quedando expresamente involucrados los trabajadores y trabajadoras, bajo dependencia y no dependencia laboral.
Surge como un deterioro del factor trabajo que se asocia a la caída del salario real, lo cual contraresta al poder adquisitivo de los salarios reales; buscando entonces ingresos forzados que hacen que el trabajo pierda su dinamismo, de paso al deterioro de los puestos de trabajo y se haga presente el sector femenino en la economía informal, transformándose en un fenómeno cuya estructura resulta de un conjunto de desequilibrios en el mercado laboral, una desvalorización de la fuerza laboral que deteriora dramáticamente las condiciones de trabajo y agudiza las contradicciones entre sexos, siendo ejemplo claro de una profunda división sexual del trabajo.
Componentes Determinantes:
1.- Los procesos flexibilizadores, bien sea en forma interna o externa para la introducción de modelos productivos o la presencia de irregularidades en las relaciones y condiciones de trabajo.
2.- La inestabilidad laboral, disminución de la contratación colectiva y los bajos salarios, conjuntamente con la descalificación de la mujer en el trabajo.
Sin embargo se hace necesario aportar a esta crítica los enlaces que permiten el mejoramiento del campo laboral tales como: la Ley Orgánica del Trabajo (LOT) y la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT),entre muchas otras cuyo sistema jurídico se transforma en un sistema integral de normas que apuntan a un bienestar para todos y la libertad de desarrollar actividades que sean gratificantes para la sociedad y así mejorar la calidad de vida, quedando expresamente involucrados los trabajadores y trabajadoras, bajo dependencia y no dependencia laboral.
Fuente Consultada
Barrios Graziani, Leticia. [En Red]
www.scielo.org.ve
Barrios Graziani, Leticia. [En Red]
www.scielo.org.ve

No hay comentarios:
Publicar un comentario